Inloher Coffee

#Countdown Honduras Origin Coffee Fest 2024

Ven a disfrutar de un gran evento de cafés especiales de Honduras, un país con una rica tradición y diversidad cafetera. En el Honduras Origin Coffee Fest 2024, podrás degustar, aprender y compartir con los productores, expertos y amantes del café. No te pierdas esta oportunidad única de conocer el origen y la calidad de los cafés hondureños.

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José Isabel Pérez

HISTORIA DE ÉXITO

Un recolector de café que cumplió su sueño de ser productor de café

Los sueños son el deseo de lo que queremos ser y lograr en la vida.

Esta es la historia de Don José Isabel Pérez quien desde muy pequeño conoció el cultivo del café como recolector.

Su lugar de origen es el pueblo de Guaxinlaca, en el municipio de San Andrés, departamento de Lempira. Este municipio es un lugar reconocido en Honduras por ser uno de los nichos más importantes para la producción de café especial y una industria cafetalera muy joven y en crecimiento.

Don José Isabel Pérez es el mayor de 6 hermanos, siendo aún un niño tuvo una pérdida importante en su vida, la de su padre. En esta ausencia, asumió responsabilidades para mantener a su madre y sus hermanos, asumiendo responsabilidades para ayudar a criar a su familia.

Su padre dejó a su familia un principio de trabajo que era un terreno para trabajar en la agricultura, en el cual se dedicaban habitualmente a los cultivos de maíz y frijol; Esta ocupación es herencia de sus antepasados de la etnia Lenca.

Al asumir estas responsabilidades no tuvo la oportunidad que tuvieron sus demás hermanos que era la educación en la escuela primaria, ya que siempre se dedicó al trabajo del campo. Con el fin de apoyar siempre a su familia brindándole ingresos y un mejor futuro, Don José Isabel dejó su municipio para trabajar en otro departamento como recolector de café, era el empleado de otros productores.

Esta actividad de recolección de frutos de café fue su primer encuentro con el campo. A esta ocupación se dedicó 20 años de su vida en los que aprendió más sobre el cultivo del café, como el establecimiento, mantenimiento, cosecha y prácticas postcosecha del cafetal. A medida que conoció más sobre la producción de café, comenzó a amar tanto el campo que su sueño era algún día convertirse en productor de café, teniendo plena convicción y fe en Dios de que este cultivo le ayudaría a sacar adelante a su familia.

Para empezar a cultivar café tuvo que pedirle a su jefe que le vendiera semillas de café para poder establecer las primeras plantas de café. Cuando notó un gran entusiasmo en él y vio que era uno de los colaboradores más dedicados y longevos de su finca, decidió regalarle sus primeras semillas de café.

Para realizar los viveros de café, Don José tomó las bolsas de plástico que encontró en su camino, las remendó para asegurar que la tierra y el café quedaran intactos para luego sembrar en el campo definitivo, esto con el fin de reducir los costos de establecer su primera finca que consta de alrededor de 700 plantas de café, que hoy se encuentran establecidas desde hace unos 25 años.

En los últimos años como recolectores de café, sus hermanos también trabajaron junto a él como recolectores de café, adoptando también ese sueño de poder producir su propio café.

Su primera cosecha fue de 8 galones de café en grano (aproximadamente 256 libras) y los vendieron en ese estado. Don José Isabel y su familia crecieron año tras año en establecer más área de cultivo, pero eso también implicó más costos de mantenimiento y esperar 2 o incluso 3 años para comenzar a ver el retorno de la inversión. Él y su familia también optaron por dedicarse a otra ocupación que les permitiera cubrir los gastos de instalación y mantenimiento de la finca. Fue así como se dedicaron a la búsqueda, obtención y venta del ópalo, el cual es considerado una de las piedras o gemas de valor comercial que le permitió tener otros ingresos.

Este comercio, más el acceso al crédito, permitió a la familia de José Isabel crecer en superficie y producción de café adquiriendo una finca para sembrar más plantas de café. Hasta el quinto año de producción continuaron vendiendo frutos de café, posteriormente lograron obtener una máquina despulpadora de café y pudieron procesar y secar el café para tener acceso a mejor mercado.

Su familia siempre apoyó la visión de Don José Isabel de invertir en la compra de nuevas áreas y sembrar café para aumentar su capacidad de producción. La colaboración de su familia también fue parte fundamental para abaratar los costes laborales. La gestión de la finca, la cosecha, procesamiento y secado del café les permitió obtener un producto más elaborado y de mejor calidad, con mejores ingresos y al mismo tiempo aumentando la riqueza familiar.

Fue así como a base de mucho trabajo y esfuerzo se fue cristalizando el sueño de aquel joven que solo era un empleado que cosechaba café a ser productor. No todo fue fácil, hubo momentos difíciles una cosecha en la que el y su familia fueron víctimas de robo, perdiendo casi la totalidad de lo que se producía en ese momento. Todo esto no de detuvo a la familia, con la fe en Dios y el trabajo en familia lograron recuperarse y seguir trabajando con amor el café. En la actualidad Don José Isabel produce más de 300 quintales de café pergamino seco, han construido un hogar estable para su familia, y apoyar a los demás miembros también con la construcción de un hogar digno, todos sus sobrinos han recibido educación y ahora tienen 2 vehículos para movilizar a los recolectores y al propio café.

Así fue como Don José Isabel pasó de ganar centavos con la actividad de cosechar frutos de café a ser junto a su familia un referente de calidad y producción con acceso a mejores mercados a través de INLOHER.

José Isabel Pérez
HISTORIA DE ÉXITO

Un recolector de café que cumplió su sueño de ser productor de café

Los sueños son el deseo de lo que queremos ser y lograr en la vida.

Esta es la historia de Don José Isabel Pérez quien desde muy pequeño conoció el cultivo del café como recolector.

Su lugar de origen es el pueblo de Guaxinlaca, en el municipio de San Andrés, departamento de Lempira. Este municipio es un lugar reconocido en Honduras por ser uno de los nichos más importantes para la producción de café especial y una industria cafetalera muy joven y en crecimiento.

Don José Isabel Pérez es el mayor de 6 hermanos, siendo aún un niño tuvo una pérdida importante en su vida, la de su padre. En esta ausencia, asumió responsabilidades para mantener a su madre y sus hermanos, asumiendo responsabilidades para ayudar a criar a su familia.

Su padre dejó a su familia un principio de trabajo que era un terreno para trabajar en la agricultura, en el cual se dedicaban habitualmente a los cultivos de maíz y frijol; Esta ocupación es herencia de sus antepasados de la etnia Lenca.

Al asumir estas responsabilidades no tuvo la oportunidad que tuvieron sus demás hermanos que era la educación en la escuela primaria, ya que siempre se dedicó al trabajo del campo. Con el fin de apoyar siempre a su familia brindándole ingresos y un mejor futuro, Don José Isabel dejó su municipio para trabajar en otro departamento como recolector de café, era el empleado de otros productores.

Esta actividad de recolección de frutos de café fue su primer encuentro con el campo. A esta ocupación se dedicó 20 años de su vida en los que aprendió más sobre el cultivo del café, como el establecimiento, mantenimiento, cosecha y prácticas postcosecha del cafetal. A medida que conoció más sobre la producción de café, comenzó a amar tanto el campo que su sueño era algún día convertirse en productor de café, teniendo plena convicción y fe en Dios de que este cultivo le ayudaría a sacar adelante a su familia.

Para empezar a cultivar café tuvo que pedirle a su jefe que le vendiera semillas de café para poder establecer las primeras plantas de café. Cuando notó un gran entusiasmo en él y vio que era uno de los colaboradores más dedicados y longevos de su finca, decidió regalarle sus primeras semillas de café.

Para realizar los viveros de café, Don José tomó las bolsas de plástico que encontró en su camino, las remendó para asegurar que la tierra y el café quedaran intactos para luego sembrar en el campo definitivo, esto con el fin de reducir los costos de establecer su primera finca que consta de alrededor de 700 plantas de café, que hoy se encuentran establecidas desde hace unos 25 años.

En los últimos años como recolectores de café, sus hermanos también trabajaron junto a él como recolectores de café, adoptando también ese sueño de poder producir su propio café.

Su primera cosecha fue de 8 galones de café en grano (aproximadamente 256 libras) y los vendieron en ese estado. Don José Isabel y su familia crecieron año tras año en establecer más área de cultivo, pero eso también implicó más costos de mantenimiento y esperar 2 o incluso 3 años para comenzar a ver el retorno de la inversión. Él y su familia también optaron por dedicarse a otra ocupación que les permitiera cubrir los gastos de instalación y mantenimiento de la finca. Fue así como se dedicaron a la búsqueda, obtención y venta del ópalo, el cual es considerado una de las piedras o gemas de valor comercial que le permitió tener otros ingresos.

Este comercio, más el acceso al crédito, permitió a la familia de José Isabel crecer en superficie y producción de café adquiriendo una finca para sembrar más plantas de café. Hasta el quinto año de producción continuaron vendiendo frutos de café, posteriormente lograron obtener una máquina despulpadora de café y pudieron procesar y secar el café para tener acceso a mejor mercado.

Su familia siempre apoyó la visión de Don José Isabel de invertir en la compra de nuevas áreas y sembrar café para aumentar su capacidad de producción. La colaboración de su familia también fue parte fundamental para abaratar los costes laborales. La gestión de la finca, la cosecha, procesamiento y secado del café les permitió obtener un producto más elaborado y de mejor calidad, con mejores ingresos y al mismo tiempo aumentando la riqueza familiar.

Fue así como a base de mucho trabajo y esfuerzo se fue cristalizando el sueño de aquel joven que solo era un empleado que cosechaba café a ser productor. No todo fue fácil, hubo momentos difíciles una cosecha en la que el y su familia fueron víctimas de robo, perdiendo casi la totalidad de lo que se producía en ese momento. Todo esto no de detuvo a la familia, con la fe en Dios y el trabajo en familia lograron recuperarse y seguir trabajando con amor el café. En la actualidad Don José Isabel produce más de 300 quintales de café pergamino seco, han construido un hogar estable para su familia, y apoyar a los demás miembros también con la construcción de un hogar digno, todos sus sobrinos han recibido educación y ahora tienen 2 vehículos para movilizar a los recolectores y al propio café.

Así fue como Don José Isabel pasó de ganar centavos con la actividad de cosechar frutos de café a ser junto a su familia un referente de calidad y producción con acceso a mejores mercados a través de INLOHER.

José Isabel Peréz

Una Historia Especial

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